Madrid, 8 mayo.- Una sorprendente Svetlana Kuznetsova y una recuperada Petra Kvitova protagonizarán la final del Mutua Madrid Open tras haber apeado, respectivamente, a Maria Sharapova y a Serena Williams, campeonas de las tres últimas ediciones del torneo, de categoría Premier Mandatory en categoría femenina.

La checa, dos veces campeona de Wimbledon y campeona en Madrid en 2011, exhibió en su compromiso de semifinales las virtudes que guarda su brazo izquierdo, certero en el desafío de tumbar por primera vez a la máxima favorita al título, la estadounidense Serena Williams, quien dominaba el particular cara a cara por 5-0 y contaba por victorias los 24 partidos disputados en 2015.

“Realmente he debido esperar mucho tiempo para batirla”, remarcó en rueda de prensa Kvitova, orgullosa del 6-2 y 6-3 que le dio el pase a la final. “Pero no celebraré esta victoria porque me queda un paso por dar mañana”, zanjó ambiciosa al término de una jornada que vio caer a las dos últimas campeonas.

Kvitova, que tras alcanzar los cuartos de final en Doha se alejó voluntariamente del circuito durante dos meses, truncó la racha de 27 victorias que Serena Williams había construido desde que, en la fase de grupos del Masters de la WTA en Singapur, a finales de 2014, la superara la rumana Simona Halep.

“Hoy no he sido Serena”, subrayó la número uno durante su comparecencia ante los medios de comunicación. “Me encontraba exhausta, ha sido un torneo muy duro para mí”, señaló.

Pese a decir adiós en la penúltima ronda, la menor de las hermanas Williams valoró su actuación como “realmente buena”.

“Mis expectativas no eran necesariamente levantar el trofeo. No lo he hecho, pero di lo mejor de mí en cada partido. Lo hice mejor que el año pasado (cuando se retiró por lesión tras alcanzar los cuartos de final) y este es un paso en la buena dirección”, dijo con la mirada puesta en Roma y Roland Garros.

“Hoy mi mente estaba preparada, pero mi cuerpo no”, sentenció.

Si Kvitova doblegó a Williams, vencedora sobre la arcilla madrileña en 2012 y 2013, Kuznetsova negó la tercera final consecutiva en la capital española a su compatriota Maria Sharapova, quien asimismo deberá esperar para arrebatar el segundo puesto de la clasificación mundial a Halep.

En dos de los cinco partidos disputados por Kuznetsova en la Caja Mágica el cartel que marcaba su lugar de descanso en la pista confundió su nacionalidad. La bandera de la República Checa lució de manera equivocada bajo el banco donde la rusa descansaba de su maratoniano esfuerzo por alcanzar su primera final desde que el 3 de mayo de 2014 cayera en Portugal ante la española Carla Suárez.

“Me recuperé muy bien”, celebró la rusa, quien había resuelto en tres mangas los tres duelos anteriores.

“En la segunda ronda gané (a la española Garbiñe Muguruza) por 7-5 en el tercer set. Entonces no sabía que vendría aquel partido con Sam”, añadió en referencia al duelo de octavos contra la australiana Samantha Stosur, clausurado a la una de la madrugada tras el desempate que resolvió la tercera manga.

“Al día siguiente, también gané por 7-6 en el tercero. Estoy muy orgullosa de mi experiencia, de mi espíritu de lucha y de mi estado de forma”, explicó la jugadora rusa, de 29 años, ganadora del Abierto de los Estados Unidos (2004) y Roland Garros (2009).

“El tenis te devuelve siempre la lucha y el trabajo duro. Hoy es el día”, indicó tras haber recibido con su victoria (6-2 y 6-4) sobre Sharapova, la segunda Top-10 a la que venció en la Caja Mágica, el premio a su capacidad de rehacerse de las lesiones.

El siguiente reto de Kuznetsova, finalista por vez primera en Madrid y campeona por última vez en Washington (2014), es emular a la francesa Aravane Rezai quien, sin ser cabeza de serie, venció en la capital española en el año 2010.

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